ANTICONCEPCIÓN Y PLANIFICACIÓN FAMILIAR

< Volver Atrás

Eficacia de los métodos anticonceptivos.

Esta se valora habitualmente con el Índice de Pearl, índice estadístico más común para medir la eficacia de métodos anticonceptivos en estudios clínicos, que mide el número de embarazos no deseados por cada 100 mujeres que usan un mismo método durante un año.

El consejo anticonceptivo debe tener en cuenta la eficacia del método, pero, sobre todo, el que más se ajuste a la propia mujer teniendo en cuenta variables importantes como su salud, circunstancias personales y sociales, y, sobre todo, sus deseos.

 

MÉTODOS HORMONALES

Indicación y control de métodos hormonales.

Porque no todos son iguales y no todo sirve para todas.

 

Anticonceptivos hormonales orales (AHO), junto al preservativo el método ideal para chicas jóvenes y para todas aquellas que necesiten regular su ciclo, controlar desarreglos hormonales como los presentes en el hirsutismo (vello) acné o alopecia (caída del cabello), o tratar una dismenorrea (dolor de regla) importante. Es por esto que en ginecología son muy utilizados, no solo como anticonceptivo sino también como arma terapéutica para muchos trastornos de la menstruación.

Según sea el caso, se elige un anticonceptivo u otro, pues existen ciertas diferencias entre ellos basadas fundamentalmente, en el caso de los anticonceptivos combinados, en la dosis de estrógeno y el tipo de progestágeno. Es el tipo de este último el que clasifica  al anticonceptivo en primera, segunda o tercera generación y le confiere un grado u otro de propiedades antiandrógénicas (antihormonas masculinas), o capacidad de atrofiar el endometrio 8 a fin de sangrar menos).

Su efecto anticonceptivo no es solo por su capacidad anovulatoria (hacer que el ovario no funcione), sino también por cambiar el patrón endometrial o espesar el moco cervical.

Existen otros anticonceptivos hormonales orales que sólo llevan progestágenos, y que suelen reservarse para mujeres en periodo de lactancia, mujeres con sobrepeso o para aquellas que, a pesar de ser fumadoras desean o necesitan un anticonceptivo hormonal oral. Este último efecto es el responsable de que muchas usuarias se quejen de sequedad vulvovaginal que haga que tengan que recurrir a tratamientos hidratantes o incluso a suspender el tratamiento anticonceptivo.

 

Implantes, muy usados por población femenina hispanoamericana y en mucha menor medida por mujeres españolas.

Debe ser implantado en el tejido celular subcutáneo por un ginecólogo, en consulta y bajo anestesia local.

Tiene como ventaja el no requerir voluntariedad ni cuidados durante todo el tiempo en que duran sus efectos, tres años en el caso de Implanón, el más usado en España. Es por ello que es un gran recurso para adolescentes y jóvenes con algún tipo de discapacidad psicológica que las impida controlar por sí mismas otro método anticonceptivo que así lo requiera.

Su desventaja es que con frecuencia altera el patrón estándar de la regla, que acaba viniendo de forma irregular, cosa que no gusta a todas, sobre todo a la mujer española.

Su extracción debe ser hecha igualmente por un ginecólogo a través de una mínima incisión que se hace también con anestesia local.

 

Anticonceptivos hormonales inyectables. Mensuales o trimestrales, suelen reservarse, como en algunos casos los implantes, para casos de mujeres con discapacidad psíquica que las hace imposible controlar otros métodos anticonceptivos.

 

Anillo vaginal. De carácter mensual, se lo coloca y retira la propia mujer mes a mes, y tiene como principal ventaja la comodidad de no tener que acordarse todos los días de tomar la píldora con la posibilidad de olvido que esto conlleva. Ideal para olvidadizas.

En España existe con el nombre comercial de NuvaRing.

Evita el primer paso hepático al ser su absorción a través del epitelio vaginal y no digestivo.

Como desventaja decir que sus efectos sobre el vello corporal, acné o caída del cabello son neutros, por lo que si queremos tratar alguno de estos problemas debemos recurrir a alguno de los anticonceptivos hormonales orales que sí tienen efecto antiandrogénico, y por tanto eficacia para tal fin.

 

Parche anticonceptivo. En España Evra, un adhesivo fino que la propia mujer se pega y despega de la piel semanalmente.

De características muy similares al anillo vaginal.

Su inconveniente sería quizá el ser más visible a miradas ajenas en circunstancias en las que llevamos menos ropa, como en el gimnasio o la piscina, y el requerir un poco más de cuidado en el contacto con el agua de cara a que no se despegue de la piel.

 

DIU hormonal. Con todas las ventajas de las hormonas como el control del ciclo, de la cantidad de sangrado o el dolor de regla, y la comodidad de un dispositivo intrauterino.

Ideados en origen como tratamiento por su capacidad para disminuir el sangrado en mujeres con sangrados abundantes (metrorragias, hipermenorreas, etc..), han resultado ser los DIUs más eficaces valorado con el índice de Pearl.

 

ANTICONCEPCIÓN DE EMERGENCIA

Con carácter excepcional podemos tener que recurrir a métodos que puedan evitar un embarazo una vez haya ocurrido ya coito con posibilidad fecundante.

Para ello existen las llamadas píldoras del día después, ya comercializadas para tal fin y que son píldoras que contiene un progestágeno a dosis muy altas, el levonorgestrel, separado en una o dos tomas, y que debe ser administrado dentro de las primeras 72 horas posteriores al coito.

También existe la llamada píldora del quinto día, para aquellos casos en los que las dudas sobre lo ocurrido, la incapacidad de reacción o circunstancias que hayan impedido un acceso fácil a una píldora de emergencia en los primeros tres días hagan necesario un plan B. Suele usarse con este fin el acetato de ulipristal, un modulador selectivo de los receptores de progestrona.

La ley, siempre cambiante, hace más fácil o más difícil el acceso a las mismas.

También el DIU puede ser usado como método contraceptivo de emergencia, pues su inserción intrauterina en las primeras horas tras un coito completo puede evitar igualmente un embarazo.

 

DISPOSITIVO INTRAUTERINO  DIU

Probablemente el método más cómodo y con menores efectos secundarios que existe.

La inserción se realiza en consulta siempre por un ginecólogo capacitado y con experiencia.

No es un método barrera por lo que le primer requisito para pensar en su inserción debe ser la existencia de una pareja estable.

Aunque han existido de muchas formas, en la actualidad básicamente todos tienen forma o de T o de ancla.

Y existen de metal, y hormonales. En ambos casos existe un soporte plástico base al que se añade un hilo de metal o un cilindro que contiene progesterona.

Los de metal son básicamente de cobre, aunque alguna casa comercial añadió metales como la plata o el oro con fines de márqueting que encarecían el producto y no suponían ninguna ventaja adicional.

De enorme eficacia, su desventaja es que aumentan el sangrado menstrual y, en ocasiones, provocan pequeños sangrados intermentruales, todo lo cual puede acabar provocando anemia.

Su ventaja es que la mujer no está sometida a un tratamiento con hormonas que quizá no necesite.

Los hormonales, en contraposición, disminuyen tanto la cantidad de regla que a veces incluso desaparece de forma transitoria o incluso permanente, hecho que algunas usuarias gusta y a otras no. Esto los hace ideales para mujeres con reglas muy abundantes y los convierte en una herramienta terapéutica muy eficaz para problemas de sangrado.

Existen dos DIUs hormonales comercializados por el mismo laboratorio cuya diferencia es básicamente el tamaño, la dosis de progestágeno y con ello la duración.

Son, Mirena, el primero en salir y que tiene un poco más de dosis, es discretamente más grande y dura 5 años; y Jaydesse, con menos tiempo en el mercado, de menor tamaño y 3 años de duración.

Si bien hasta la fecha por defecto se tendía a elegir por defecto un DIU de cobre, cada vez se insertan con más frecuencia dispositivos hormonales. Esto es sobre todo por dos motivos. Por un lado cada vez son más las mujeres que lo eligen por su patrón de sangrado tan escaso y con ello tan cómodo. Por otro lado, cada vez se opta más por , en concreto un DIU Mirena, en aquellos casos en los que una pareja se plantea un método definitivo pero este resulta demasiado costoso o implica cirugía.

 

ANTICONCEPCIÓN QUIRÚRGICA FEMENINA

Ligadura de trompas.

Método definitivo para la mujer.

Irreversible. Existen técnicas de reconstrucción que ya prácticamente ni se practican pues sus resultados eran malos, con peligrosos embarazos ectópicos posteriores a veces, estando la fecundación in vitro (FIV) tan avanzada hoy en día, que es la técnica utilizada cuando las trompas son no funcionantes.

Se realiza en quirófano y bajo anestesia general o regional( generalmente raquídea), y suele ser ya casi exclusivamente por laparoscopia a no ser que haya antecedentes que obliguen a una laparotomía.

 

OTRAS TÉCNICAS DE OCLUSIÓN TUBÁRICA

Essure.

Es una técnica de oclusión tubárica alternativa que puede considerarse no quirúrgica, y , como la ligadura de trompas, es definitivo.

Consiste en la inserción den las trompas de Falopio de un dispositivo en forma de espiral que provoca en las mismas y desde dentro una reacción inflamatoria y finalmente una fibrosis que acaba obstruyéndolas.

Se realiza en consulta por un ginecólogo especialmente formado en la técnica, por histeroscopia, a través de la vagina.

Aunque se realiza sin anestesia, las molestias son leves y la recuperación muy rápida.

La gran ventaja con respecto a la ligadura tubárica es que se evita la anestesia y el ingreso hospitalario.

Pero, considerado aún un método caro, este es uno de los casos en los cuales, después de plantearlo, en muchas ocasiones se acaba optando por un DIU, sobre todo un Mirena.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR