LÁSER VAGINAL CO2

EL LÁSER QUE MEJORA TU BIENESTAR ÍNTIMO

De todos los tratamientos disponibles en la especialidad de Ginecología Estética Funcional y Regenerativa, en la actualidad  puede considerarse que el láser vaginal es el tratamiento  estrella.

 

PARA QUÉ SIRVE

 

Es uno de los tratamientos más versátiles en esta área ginecológica, sus indicaciones más importantes son:

  1. Sequedad y/o atrofia vaginal
  2. Incontinencia urinaria de esfuerzo leve o moderada
  3. Síndrome de hiperlaxitud o relajación vaginal
  4. Eliminación de condilomas genitales
  5. Blanqueamiento genital

Pero tiene muchísimas más tanto dentro de la Ginecología como en otras especialidades como la Urología y, por supuesto, la Medicina Estética.

CÓMO ACTÚA

Regenerando

El láser de CO2 emite una luz a una longitud  de onda concreta que es capaz de penetrar en la mucosa vaginal sin lesionar tejido circundante. En el epitelio vaginal ocasiona unas microlesiones térmicas que en su reparación se ha comprobado que se genera una gran cantidad de colágeno nuevo que es capaz de dar un nuevo soporte a toda la estructura vaginal y con ello a órganos vecinos como la vejiga, la uretra o el recto. El epitelio vaginal aumenta el número de sus capas revertiendo la atrofia, y con ellas se recupera la funcionalidad de las glándulas que se encargan de su lubricación, todo ello demostrado con cortes histológicos.

Este es el mecanismo por el que trata tanto la incontinencia urinaria como la atrofia y sequedad vaginal.

Aplicado en vulva el mecanismo de acción es el mismo, sirviendo en este caso para mejorar el aspecto de la piel de los labios mayores, tanto para rejuvenecerlos como para, por ejemplo, minimizar cicatrices como las de acné o episiorrafias de los partos.

Es uno de los ejemplos más claros de Medicina Regenerativa.

Vaporizando

Como láser ablativo que es, el láser de CO2 es un láser capaz de eliminar capas de tejido mediante la vaporización o transformación del agua en vapor. Esto le hace ideal para extirpar lesiones sobrelevadas de la piel como son los condilomas genitales o cualquier otra lesión dermatológica que se pueda dar tanto en el área genital como en cualquier otro punto de la geografía cutánea.

Cirugía

El láser de CO2 es un láser capaz de cortar y coagular de forma precisa, fina, mínimamente invasiva y muy hemostática, por lo que es una gran opción para cirugías ginecológicas como las labioplastias o cirugías del capuchón del clítoris, o plásticas como la blefaroplastia.

POR QUÉ LÁSER DE CO2

Cada tipo de láser emite un tipo de luz con características muy concretas como es la longitud de onda  que le confieren sus propiedades físicas. Cada uno tiene una afinidad especial por un elemento, su cromóforo, que será en el que ejerza fundamentalmente su acción.

 

El láser de CO2 es un láser cuyo cromóforo es el agua, lo que le permite tener el mecanismo de acción que hemos explicado y con ello tener los efectos físicos que se pretenden para estos tratamientos.

Es por todo esto por lo que ha sido el láser de elección en Ginecología desde sus orígenes en al siglo XX, y es uno de los más empleados en Medicina Estética y Dermatología, siendo la única novedad actual la aplicación intravaginal como Medicina Regenerativa o sus aplicaciones más estéticas dentro de la Ginecología.

 

Por otro lado, es el láser de CO2 y no otro el que está demostrando su eficacia en cada vez más estudios publicados en bibliografía científica.

La evidencia científica deja claro que hoy por hoy el láser de elección para tratamientos ginecológicos es el láser de CO2.

En Artemédica contamos con uno de los mejores láseres de CO2 del mercado, Gynelase, un láser cuya potencia, tipo de escaneado de la luz que permite ofrecer el máximo de potencia en cada uno de sus pulsos, y capacidad para fraccionarse le hace uno de los más eficaces a la par que seguro. Es uno de los que aparece en más estudios científicos que cada vez más demuestran la eficacia de los láseres de CO2 en ginecología.

Estos términos que suelen emplearse como sinónimos no son iguales.

La atrofia vaginal es un adelgazamiento de las capas  que forman el epitelio de la vagina que altera su ecosistema y funcionamiento, y que tiene, entre otras consecuencias, la sequedad vaginal. Suele ser causada por un déficit hormonal como el que ocurre durante la menopausia, y conlleva una serie de síntomas como escozor, picor, dolor en las relaciones sexuales hasta el punto que acaba haciéndolas imposibles, y otros no menores como una mayor tendencia a las infecciones tanto urinarias como vulvovaginales, prolapsos o incontinencia urinaria.

La sequedad vaginal no es exclusiva de la menopausia. Existen cada vez más mujeres en edades más jóvenes que tienen alterado el sistema de lubricación vaginal con una disminución de su función y que por tanto se quejan de sequedad vaginal. Habitualmente la causa también es hormonal, como en el caso de las usuarias de anticonceptivos hormonales, pero existen otras muchas idiopáticas o sin causa aparente.

Los escasos tratamientos que existían hasta hace bien poco eran cremas y comprimidos vaginales, algunos incluso eficaces pero el problema de la falta de adhesión al tratamiento por parte de la mujer que acababa abandonando un tratamiento con resultados variables que la obligaba a estar pendiente todos los días.

Y llegó el láser vaginal  como uno de los tratamientos más eficaces dentro de una especialidad en auge como es la Ginecología Estética Funcional y Regenerativa.

La capacidad de regeneración celular que ofrece el tratamiento con láser de CO2 del epitelio vaginal, junto con su persistencia en el tiempo hace que hoy por hoy sea la mejor alternativa para tratar toda esta patología que engloba el llamado síndrome urogenital de la menopausia.

Aunque existen otras formas de incontinencia urinaria la incontinencia de esfuerzo es, con mucho, la forma más frecuente de tener pérdidas de orina.

La incontinencia de esfuerzo es aquella en la que hay una pequeña de orina durante esfuerzos leves como reírse, saltar, toser o estornudar, algo tan simple pero que puede llegar a ser incapacitante en relaciones sociales, laborales o incluso sexuales y que puede por tanto restar tanta capacidad de vida.

Es mucho más frecuente en la mujer debido tanto a las características propias de su anatomía  como al efecto mecánico que se ejerce en el suelo pélvico durante los embarazos y los partos.

Los tratamientos para la incontinencia de esfuerzo consisten básicamente en el fortalecimiento del suelo pélvico. Hasta la fecha solo era posible hacerlo a nivel muscular mediante fisioterapia, y en casos más graves a nivel de tejido conectivo con cirugías en las que se ponía una malla o cinta paralela a la uretra que tenía la función de generar más colágeno a ese nivel mejorando el sistema de sostén y cierre uretral. Estas cirugías eran eficaces para la incontinencia en bastantes casos, pero no trataban el problema de la atrofia, y la presencia de las cintas o las mallas en el tejido solían acabar dando dolor en las relaciones sexuales, dispareunia, con lo que, en el mejor de los casos evitaban las pérdidas de orina pero empeoraban la salud sexual.

El láser vaginal es un procedimiento no invasivo, indoloro y que se hace en consulta sin pasar por un quirófano con el que se consigue la misma finalidad de generación de colágeno en el tejido conectivo que de soporte y cierre a la uretra, con lo que se trata la incontinencia de orina a la vez que se tensa la vagina y se trata la atrofia de su epitelio, sin dejar estructuras físicas en el tejido como las cintas o las mallas que a la larga puedan dar más problemas.

Por todo ello queda claro que en la actualidad es el láser de CO2 vaginal el tratamiento de elección en este tipo de incontinencia.

Hay que insistir en que el tratamiento con láser vaginal en el caso de incontinencia de orina solo ha demostrado ser eficaz en  casos leves o moderados y solo en incontinencia de esfuerzo. El esperar la evolución de la incontinencia solo nos puede llevar a que el grado de gravedad aumente y con ello ya no ser candidatas al tratamiento con láser vaginal y sólo a medidas quirúrgicas menos eficaces y con más riesgos y efectos secundarios.

También llamado síndrome de relajación vaginal es una patología muy frecuente y a la que desgraciadamente no se le da la importancia que de verdad tiene para la mujer que la padece.

Difícil de cuantificar científicamente, sigue siendo de diagnóstico subjetivo, y ocurre en aquellas mujeres que refieren una sensación de agrandamiento de la vagina con una pérdida de capacidad de fricción durante el coito y, en muchas ocasiones, existencia de ruidos no deseados durante la relación sexual.

Si bien puede ocurrir en cualquier momento de la vida de la mujer, se da de forma más frecuente tras el parto; por eso al tratamiento de tensado vaginal como una parte más de la recuperación tras el mismo se le ha llamado láser postparto.

El tratamiento con el láser intravaginal mediante la estimulación de la producción de colágeno en los fibroblastos del tejido conectivo consigue un tensado vaginal que corrige esta situación sin necesidad de una cirugía como es la vaginoplastia.

Mucho más frecuentes de lo que imaginamos, son consecuencia de la infección por el virus de papiloma humano, VPH.

En su mayoría producidos por cepas poco virulentas, el tratamiento de los condilomas es básicamente su eliminación. Si bien en muchas ocasiones se eliminan solos o con tratamientos tópicos que de todas formas estarán siempre indicados para mejorar la respuesta inmunológica al virus, a priori no sabemos en qué casos el condiloma va a ser persistente y resistirse al tratamiento, o bien ya hemos tratado y se nos ha dado ese caso. En esos casos el láser de CO2 ofrece una alternativa de tratamiento rápido, incruento, y limpio que se hace en consulta con apenas anestesia local.

Al igual que los condilomas, cualquier lesión cutánea elevada que se de en la zona es candidata a vaporización con láser de CO2.

Aunque también se cono por el término blanqueamiento genital (blanqueamiento anal, blanqueamiento vulvar, blanqueamiento perineal), nosotros preferimos referirnos al tratamiento como aclaramiento genital, más médico y, sobre todo, más preciso, pues los tratamientos consiguen un grado mayor o menor de aclaramiento de la piel de la zona tratada, siempre persona dependiente, pero no el blanqueamiento que, seguramente, tampoco sería el efecto deseado.

El aclaramiento genital es básicamente un tratamiento que se hace a base de procesos químicos. El papel del láser de CO2 en este caso es contribuir a una mayor eficacia de los mismos al permitir una mayor penetración de los activos químicos, a la vez que se produce una regeneración celular en el tejido.

Pero como dijimos al principio, sus indicaciones son muchísimas más dentro y fuera de la Ginecología. Por enumerar algunas:

Medicina Estética y Dermatología

-Vaporización de lesiones como verrugas, xantelasmas, queratosis, dermatosis seborreicas o nevus benignos

-Rejuvenecimiento cutáneo, resurfacing, una técnica de las más eficaces en rejuvenecimiento facial que hoy se hace fraccionado

-Tensado de párpados sin cirugía

Cirugía Plástica

-Blefaroplastias y otras cirugías

Urología

-Fimosis

-Frenillo

-Circuncisión

-Condilomas

Dra. Montserrat Albarrán Gómez

Médico Especialista en Ginecología y Obstetricia, y Ginecología Estética Funcional y Regenerativa

Nº. Co. 30/28/49454

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