Nutrición y Navidad

Aunque de todos es sabido que en navidad la gula se considera un pecado menor, tenemos algunos consejos para que enero no sea un calvario.

 

Con las vacaciones de Navidad se tiene más tiempo libre para salir a comer o cenar, cenas de empresa,  las reuniones familiares entorno a la mesa, son actos sociales de los que no tenemos que prescindir por estar a dieta. El truco está en saber lo que se come y en la cantidad adecuada de manera que no subamos de peso y evitemos también los desagradables empachos.

Una alimentación sana y equilibrada no tiene que ser incompatible con alimentos sabrosos ni tenemos que pasar hambre.

Una buena elección cómo entrantes es el marisco: langostinos, mejillones al vapor, calamar plancha,…; tienen pocas calorías, el único inconveniente es para persones que tengan alto el ácido úrico. Canapés de salmón ahumado, pavo o queso fresco, sobre una tostada de pan integral, son sabrosos  y ligeros.

Ensaladas apetitosas y sofisticadas, prueba con manzana y nueces, espárragos y gambas,…un sinfín de variedades que podrás comer tranquilamente.

Puedes tomar un consomé desgrasado de primero. Es hipocalórico y además te saciará.

Para el plato fuerte cualquier pescado o carne magra será ideal: dorada a la sal, salmón asado o pavo asado acompañado de verduritas. Si el plato se sirve con salsa intenta dejar la mayor parte en el plato y por supuesto no rebañar con el pan.

Hay que tener especial cuidado con las bebidas alcohólicas ya que contienen muchas calorías vacías, es decir, no nos aportan ningún nutriente. Mejor optar por agua, refrescos light o una copa de vino. Evitar licores, mejor una copa de sidra o cava.

Para el postre acostumbra a tomar fruta, piña fresca o alguna macedonia, de ésta manera no sentirás el impulso de seguir picoteando y te quitarás la ansiedad por el dulce. Un trocito de turrón sin azúcar con el café está permitido pero ponte límites, por ser sin azúcar no puedes comerte una tableta entera.

Si te pasas en alguna comida no te obsesiones, es normal, son fiestas y hay que disfrutar. Puedes compensar al día siguiente tomando algún caldo de verduras y un pescado blanco a la plancha pero no te saltes ninguna comida.

Un truco es no sentarse en la mesa con mucha hambre. Una infusión o una pieza de fruta una hora antes te calmará la ansiedad. Masticar despacio, disfrutando de la comida y no comer en grandes cantidades. Comer de todo pero evitando los “atracones”, de ésta manera disfrutaremos las navidades sin resentirnos al pasar las fiestas.

Felices fiestas.

Adriana Hurtado.

Doctora en Nutrición. 



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