¿Qué debilita nuestro suelo pélvico?

Al igual que otros músculos del cuerpo, los músculos del suelo pélvico se debilitan por las mismas razones “naturales”, es decir, la edad y la inactividad.

Pero estos músculos en particular, a menudo, también se debilitan por los cambios hormonales que ocurren en el cuerpo de la mujer, menopausia o lactancia, y, sobre todo, con acontecimientos como el embarazo y el parto, situaciones en las que se ejerce una fuerte presión sobre el suelo pélvico. 

Partos largos y difíciles, con fórceps, partos múltiples o bebés de gran tamaño son bastante traumáticos para estos músculos.

Es importante saber que los daños que un parto puede causar en tu suelo pélvico pueden no aparecer de manera evidente hasta muchos años después.

En general, todas las acciones que ejercen una presión sobre los músculos del suelo pélvico, ya sea puntual o continuada,  si éstos no están lo suficientemente fuertes, provocan que éstos se abomben hacia fuera, lo que poco a poco irá estirándolos, fatigándolos y debilitándolos hasta desgastar su capacidad de garantizar una apropiada continencia a la hora de miccionar o defecar, un correcto sostén de los órganos y vísceras de la cavidad abdominal, y/o un funcionamiento óptimo en nuestras relaciones sexuales, lo que va a derivar en diferentes disfunciones de los órganos abdominopélvicos con su consecuente sintomatología.

Es importante conocer las causas del debilitamiento del suelo pélvico no sólo en general sino en nuestro caso en particular para, con ello, ser consciente de lo que debemos evitar.  

 

En nuestro Servicio de Fisioterapia de Suelo Pélvico estaremos encantados de valorar tu caso.



Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR