¿SE PUEDE RECUPERAR LA VIRGINIDAD?

La virginidad, definición de la RAE, es el estado de virgen, estado en el que no se han tenido relaciones sexuales.

El significado preciso, no obstante, parece que varía entre culturas religiones e incluso entre individuos con similares valores y creencias.


Además, por algún motivo injusto, de forma histórica cada vez que se habla de virginidad parece que nos referimos por defecto a la femenina.

Símbolo de virtud en la mujer (muy dudosa en el varón), en muchas culturas se centra exclusivamente en la integridad del himen, hecho que lleva a muchas mujeres a someterse a la cirugía de himenoplastia en casos en los que lo consideran necesario.

 

Qué es el himen y para qué sirve

El himen es una membrana cutaneomucosa que separa parcialmente la vagina del vestíbulo vaginal, resto embriológico que queda de la formación del aparato genital femenino que ocurre a lo largo del tercer mes de embarazo.

Salvedad hecha por la no demostrada protección frente a infecciones que pudiera ofrecer durante la infancia de la mujer, por más que se ha buscado no se le ha encontrado ninguna función al himen.

Su importancia parte del significado que se le ha dado a lo largo de los tiempos como símbolo de pureza, y que sigue hoy más vigente que nunca en culturas y religiones que dan una gran valor a la virginidad femenina.

Pero es un símbolo erróneo de virginidad, pues puede desde no existir (algunas mujeres nacen sin himen), hasta no romperse (himen complaciente), o no sangrar porque estén poco vascularizados. Y, claro está, se pueden mantener relaciones sexuales manteniendo intacto el himen.

Tipos de himen

Existen diferentes tipos de himen según su grosor, consistencia y sobre todo forma.

En cuanto a la forma, el más frecuente es el anular, con forma de diafragma o de anillo, pero existe una gran cantidad de formas entre las que destacan el semilunar, labiado, tabicado, cribiforme o franjeado entre otros.

En cuanto a su permeabilidad existe el himen microperforado, que presenta una abertura mínima, y el himen imperforado, que en realidad es una malformación que se suele diagnosticar durante la adolescencia al aparecer las primeras menstruaciones que quedan retenidas en vagina y que obliga a una himenotomía o apertura quirúrgica del himen. En contraposición puede existir un himen dilatado, un himen cuya apertura es grande aun estando intacto.

En cuanto a la consistencia, existen hímenes muy fibrosos o duros, a veces llamados “himen en tabla”, que ocasionan un gran dolor a la penetración hasta el punto que puede hacerla imposible y que en ocasiones se confunde con un vaginismo. Al igual que el himen imperforado requiere de una himenotomía, o incluso a veces una himenectomía o extirpación del hímen. Y existe el caso contrario, el llamado himen complaciente o himen dilatable, muy elástico, que se distiende sin dañarse y que por lo tanto no sangra durante la penetración y hace imposible concluir si ha habido penetración o no previa en una valoración medicolegal.

QUÉ ES LA HIMENOPLASTIA

La himenoplastia, himenorrafia o cirugía de reconstrucción del himen, es la restauración quirúrgica del mismo.

EL OBJETIVO

El objetivo de la himenoplastia es restaurar la membrana himeneal de forma que durante el siguiente coito pueda romperse de nuevo y producir sangrado.

LA MOTIVACIÓN

Las motivaciones suelen ser religiosas, étnicas o culturales.

Las mujeres casi siempre solicitan la himenoplastia para poder recuperar o conservar la relación con su familia, poder acceder a un matrimonio e incluso en ocasiones a conservar la propia vida. En estos casos casi siempre la mujer va a tener que pasar por valoración medicolegal en su país de origen.

Existen casos en los que, siendo también la motivación cultural o religiosa, la mujer lo hace con conocimiento del marido al que se lo ofrece como un obsequio, mujeres por ejemplo que han tenido un matrimonio previo y se han separado o han quedado viudas.

En menos casos la himenoplastia se solicita tras una agresión sexual a una mujer virgen como apoyo a la recuperación psicológica.

También se dan casos de venta de virginidad en el contexto de la prostitución.

LA CIRUGÍA

Existen diferentes técnicas quirúrgicas para reconstruir el himen, tanto de cirugía convencional como realizada con láser de CO2.

La más sencilla es la restauración con las propias carúnculas mirtiformes, que son los restos desgarrados del himen, pero existen muchas más como es la plastia con colgajo de epitelio vaginal, o la sutura en doble capa.

Se considera una cirugía sencilla, de entre media y una hora de duración, que suele hacerse con anestesia local y con un postoperatorio relativamente fácil.

SIN CIRUGÍA

Se puede recurrir a una medida temporal y no quirúrgica como el alloplant, biomaterial que se inserta en la entrada de la vagina y que con el coito se desgarra y sangra imitando a un himen íntegro.

El problema es que este tipo de dipositivos está prohibido en muchos países e incluso en algunos penados con la muerte.

PERO, ¿SE PUEDE RECUPERAR LA VIRGINIDAD?

Pues como parece ser que puede variar el significado de virginidad, parece también que puede variar la respuesta a esta pregunta.

En nuestra humilde opinión, lo que es recuperable en todo caso, es el himen. Lo de la virginidad… ya es otro tema.

La polémica está servida.

Dra. Montserrat Albarrán Gómez

Nº. Col. 30/28/49454

Médico Especialista en Ginecología y Obstetricia
Experto en Ginecología Estética Funcional y Regenerativa
Máster en Medicina Estética y Antienvejecimiento



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