SI TIENES PICOR PUEDE QUE TENGAS UNA CANDIDIASIS VAGINAL

El picor es el síntoma más constante de la candidiasis vaginal.

 

Aunque el picor no es exclusivo de candidiasis, cada vez que aparece picor la causa más probable es una vaginitis candidiásica.

¿Qué es la vaginitis canidiásica?

 

La candidiasis vaginal es uno de los motivos de consulta más frecuentes en ginecología, y casi la mitad de las consultas por infección vaginal.

 

Se cree que aproximadamente el 75% de las mujeres tendrán al menos un episodio de candidiasis en su vida, y un 45% dos o más. Entre un 5 y un 15% tendrán una candidiasis complicada que podrá hacerse crónica o recurrente.

 

La candidiasis vaginal es una vaginitis producida por un hongo, la cándida, sobre todo por la Cándida Albicans.

 

La Candida Albicans en un hongo que vive de forma habitual en nuestro intestino. Algunas mujeres portadoras lo tienen también en su vagina, pero en pequeña cantidad y en equilibrio con el resto de la flora saprofita vaginal, por lo que no se considera patológico y por lo tanto no requiere tratamiento.

 

De hecho, en una mujer que no tenga ninguna sintomatología, aunque tenga presente la cándida en su citología, no se debe poner tratamiento.

 

La cándida prolifera y da infección cuando se dan unas condiciones que favorecen su crecimiento:

 

  • Exceso de humedad a nivel genital, como ocurre con el uso de salvaslips, el mantenimiento de bañadores húmedos, el exceso de peso, o el aumento de sudoración que ocurre en verano
  • Toma de antibióticos, ya que atacan la flora saprofita de la vagina que tiene una función protectora
  • Situaciones de azúcar elevado en sangre como ocurre en la diabetes
  • Toma de anticonceptivos hormonales orales combinados

 

¿Qué otros síntomas da la candidiasis?

 

Los síntomas más frecuentes de una vaginitis por cándida son el picor, un enrojecimiento intenso y flujo blanco espeso y adherente que se asemeja a yogur o leche cortada. Habitualmente no da olor, a no ser que se dé de forma conjunta con otra infección.

 

Normalmente esta sintomatología hace imposible tener relaciones sexuales. Y si es posible tenerlas el picor empeora y puede aparecer dolor.

 

Si la paciente no puede evitar el rascado, puede inflamarse la zona aumentando mucho de volumen, y aparecer erosiones del epitelio que provocarán escozor.
En otros tipos de vaginitis es posible que también aparezca picor, pero generalmente será de menor intensidad, y no se darán de forma tan clara el resto de los síntomas. A pesar de esto, no siempre son fáciles de diferenciar, y a veces es necesario recurrir a un estudio de laboratorio.

 

¿Cómo se diagnostica una vaginitis por cándida?

 

La vaginitis por cándida en general es fácil de diagnosticar con una simple exploración y los síntomas que cuenta la propia paciente.

 

A veces con esto es suficiente. Pero en ocasiones es necesario confirmar el diagnóstico mediante un cultivo de exudado vaginal para conocer exactamente el tipo de cepa que está provocando la infección, y el antifúngico al que es más sensible.

 

Esto es especialmente importante si la paciente no responde a un tratamiento que ya hayamos instaurado, o ya padezca candidiasis de repetición.

 

¿Cómo se trata una vaginitis por cándida?

 

La vaginitis candidiásica se trata con medicamentos que específicamente atacan a los hongos, los antifúngicos.

 

Siendo una infección que con frecuencia vuelve a aparecer que pesar de haber realizado el tratamiento correcto, es muy conveniente que el tratamiento sea lo más completo posible, añadiendo al tratamiento local vaginal un tratamiento oral.

 

Tras el tratamiento se aconseja el uso de probióticos para restablecer el equilibrio de la flora vaginal.

 

¿Qué es una candidiasis recurrente?

 

En algunas mujeres la infección genital producida por la cándida es más difícil de erradicar, y vuelve a aparecer con mayor o menor frecuencia. En el peor de los casos puede llegar a padecerla todos los meses.

 

No está claro por qué sucede esto, pero hay una serie de razones que parecen más probables:

 

  • Infección causada por un tipo de cepa de Cándida Albicans resistente al tratamiento que hayamos instaurado
  • Infección causada por otro tipo de cándida más resistente a los antifúngicos más habituales, y con un comportamiento más agresivo como es la Cándida Glabrata
  • Déficit de inmunidad local en mucosas, como un déficit de IgA
  • Flora vaginal con menor proporción de los lactobacilos más defensivos

 

En la mayoría de los casos no acabamos de conocer la causa de la recurrencia de la candidiasis.

 

En estos casos es especialmente importante apoyarse en el diagnóstico del laboratorio para intentar administrar el antifúngico más adecuado.

 

El tratamiento deberá repetirse entre 3 y 9 meses, y siempre deberá ir acompañado del uso de probióticos que ayuden a restaurar el equilibrio vaginal.

 

Y es importante establecer cambios en la alimentación, y hábitos de higiene.

 

¿Qué hacer si tengo picor?

 

Si se tiene picor en la zona genital, lo más aconsejable es acudir al ginecólogo para hacer un diagnóstico adecuado, descartar otras posibles causas de vaginitis, y poder instaurar el tratamiento más adecuado.

Dra. Montserrat Albarrán Gómez
Nº. Col. 30/28/49454
Médico Especialista en Ginecología y Obstetricia
Experto en Ginecología Estética Funcional y Regenerativa
Máster en Medicina Estética y Antienvejecimiento



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