Toxina botulínica

El tratamiento estrella para tratar las arrugas de expresión.

 

Toxina botulínica

El tratamiento estrella para tratar las arrugas de expresión.

Montserrat Albarrán Gómez - Doctoralia.es

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Introducción

La toxina botulínica, popularmente botox, es el tratamiento estrella para tratar las arrugas de expresión, aquellas que se producen cuando gesticulamos. Es un tratamiento que aporta a nuestro rostro una sensación de descanso, frescura y buen humor.

Pero tiene muchas otras indicaciones dentro y fuera de la medicina estética.

Para qué se utiliza la toxina botulínica  en medicina estética

La toxina botulínica, además de tratar arrugas sirve para muchas otras patologías dentro de la medicina.

  • Arrugas de expresión
  • Rejuvenecimiento facial
  • Hipersudoración
  • Bruxismo
  • Estrechamiento facial
  • Vaginismo y vulvodinia

La toxina botulínica tipo A es un arma terapéutica fundamental en las consultas de medicina estética ya que, bien usado, es un producto inocuo, de efectos rápidos y sorprendentes que ilumina nuestra expresión y encanta a la casi todo el mundo que lo prueba.

Por algo es, con diferencia, el tratamiento medicoestético más realizado en todo el mundo.

1.- Toxina botulínica para embellecer

La esencia del tratamiento con toxina botulínica es relajar la musculatura que empleamos al hacer determinados gestos que pueden hacer que se nos vea enfadados, cansados o de mal humor.

Al relajar estos movimientos, no solo tratamos las arrugas de expresión sino que enlentecemos el envejecimiento de la zona tratada.

Para quién es la toxina botulínica

La toxina botulínica es un tratamiento para mujeres y hombres tanto jóvenes como mayores.

Puesto que lo que trata son las arrugas de expresión, las que hacemos al contraer ciertos músculos faciales, la gente joven es perfectamente candidata, no hay que esperar a tener arrugas marcadas, surcos cicatriciales que requerirán algo más que toxina botulínica.

Por lo tanto la toxina botulínica puede ser considerada un tratamiento preventivo contra el envejecimiento.

Montserrat Albarrán Gómez - Doctoralia.es

Qué zonas se tratan con la toxina botulínica

Existen unas zonas básicas para tratar con toxina botulínica que clásicamente son:

  • Entrecejo o glabela
  • Frente
  • Región periocular

Y otras zonas más avanzadas que en muchos casos sirven como complemento para acabar de armonizar la expresión facial como son:

  • Líneas perinasales (bunny lines)
  • Arrugas perilabiales
  • Sonrisa gingival
  • Comisuras bucales
  • Mentón
  • Cuello (bandas platismales)
  • Arrugas párpado inferior

Como actúa la toxina botulínica

La toxina botulínica es una neurotoxina que actúa sobre las terminaciones neuromusculares paralizando  o relajando los músculos sobre los que actúa.

El efecto sobre el músculo depende de la dosis administrada, de forma que podemos sencillamente relajar un movimiento o bien paralizarlo según nuestros deseos.

La toxina botulínica también tiene efecto sobre las glándulas sudoríparas y las glándulas sebáceas, reduce su actividad de forma que también es un estupendo tratamiento para casos de hipersudoración o hiperhidrosis, y pieles grasas.

Cómo es un tratamiento con toxina botulínica

  • Lo primero y más importante es decidir qué gestos queremos suavizar. Esto nos hace elegir los puntos concretos donde infiltrar la toxina y las dosis que serán necesarias.
  • Haremos una serie de fotografías que permitan valorar los resultados a posteriori, tanto para un posible retoque como para poder elegir el mismo efecto o cambiarlo en sesiones posteriores.
  • Y a partir de ahí la infiltración es muy sencilla. No requiere anestesia, y tras la misma el paciente puede volver a su actividad diaria.

Cuidados posteriores

Tras un tratamiento con toxina botulínica es importante mantener ciertos cuidados a fin de que la toxina permanezca única y exclusivamente en la zona infiltrada centrando allí sus efectos:

  • No masajear la zona, lo que incluye no aplicar ninguna crema
  • Evitar fuentes de calor como la ducha, baños o saunas
  • No hacer esfuerzos físicos
  • No tumbarse

Todo ello al menos durante un mínimo de 4-5 horas.

Falsas creencias sobre la toxina botulínica

Existe la creencia de que la toxina botulínica deja la cara inexpresiva, motivo por el cual muchas personas se muestran reticentes a probar el tratamiento. Si entendemos que el efecto es dosis dependiente y que nosotros elegimos qué movimientos son los que queremos relajar, es fácil deducir que esta afirmación es falsa. Solo quedarán inexpresivos aquellos rostros en los que las dosis y/o los puntos de infiltración no hayan sido los adecuados, ya haya sido decisión del médico o del propio paciente.

En Artemédica consideramos que el tratamiento con toxina botulínica es un arte, arte a través del que armonizar la expresión facial sin paralizar el movimiento.

También hay quien tiene miedo a la toxina botulínica por considerarla peligrosa. Para aclarar esto es importante explicar que las dosis empleadas en medicina estética son muy inferiores a las empleadas en otros campos de la medicina, como en la parálisis espástica infantil, y, sobre todo, miles de veces inferiores a dosis potencialmente tóxicas.

Y existen muchos otros tipos de toxina botulínica

Diferentes cepas de la bacteria Clostridium botulinum producen diferentes tipos de toxina botulínica inmunológicamente distintas.  Se conocen al menos 8 cepas diferentes, tipos A, B, C, C2, E, F y G, pero solo la toxina botulínica tipo A y en casos excepcionales la B se usan actualmente en medicina como medicamento con diferentes fines terapéuticos. Así es el caso de espasmos musculares, distonías, estrabismo, vejiga hiperactiva y un largo  etcétera.

La única toxina aprobada para su uso en medicina estética es la toxina botulínica tipo A.

Y queremos destacar la importancia de que la toxina empleada tenga la aprobación del Ministerio de Sanidad y el marcado CE que autorice su uso.

2.- Toxina botulínca tipo A para la hipersudoración

La toxina botulínica tipo A es el mejor tratamiento para el exceso de sudoración al ser capaz de hacer que sudemos menos.

La toxina botulínica inhibe la transmisión nerviosa en las terminaciones nerviosas colinérgicas de forma que, al igual que paraliza la contracción muscular, relaja la actividad de la glándula sudorípara.

Este mecanismo de acción la convierte en un excelente tratamiento en casos de sudoración excesiva o hiperhidrosis en diferentes zonas del cuerpo como:

  • Palma de las manos
  • Planta de los pies
  • Axilas
  • Frente
  • Cuero cabelludo

Aplicación de toxina botulínica en hiperhidrosis

Dependiendo de la zona a tratar, para la aplicación de toxina botulínica en casos de sudoración excesiva será necesaria la aplicación de anestesia o no. Suele ser necesaria en palmas y plantas, y casi nunca en el resto de las zonas.

Montserrat Albarrán Gómez - Doctoralia.es

3. Toxina botulínica para el bruxismo

La toxina botulínica tipo A es un tratamiento eficaz contra el bruxismo, que es el hábito involuntario de apretar la mandíbula y los dientes que ocurre generalmente mientras dormimos.

El bruxismo tiene entre otras muchas consecuencias dolores mandibulares, de cabeza y desgaste de las superficies de los dientes. Con el tiempo, los efectos negativos de padecer bruxismo suelen acentuarse pudiendo dar lugar a rotura de empastes, retracciones en las encías, alteraciones de la articulación de la mandíbula o hipertrofia de los músculos masticatorios que tienen como efecto inestético el ensanchamiento de la cara.

La toxina botulínica se emplea en el tratamiento del bruxismo mediante infiltraciones en el músculo masticatorio más importante que es el músculo masetero, con lo que reducimos la fuerza de la contracción muscular sin afectar en la función masticatoria.

Esto hace de la toxina botulínica una excelente alternativa terapéutica a las habituales férulas de descarga.

La toxina botulínica también puede emplearse para estrechar la mandíbula en casos en los que no existe bruxismo, solo con fines estéticos.

Al igual que para cualquier otro fin, el tratamiento del bruxismo con toxina botulínica es ambulatorio y con escasas molestias. La toxina comienza a hacer efecto en 48-72 horas y sus efectos duran entre 3 y 5 meses.

Montserrat Albarrán Gómez - Doctoralia.es

4.- Toxina botulínica para vaginismo y vulvodinia

La toxina botulínica tipo A es un arma terapéutica eficaz para el vaginismo ya que relaja la musculatura del periné responsable del dolor.

El vaginismo es la contracción involuntaria de los músculos situados a la entrada de la vagina que originan un dolor tan importante como para impedir el coito.

Si bien tanto las causas como los tipos de vaginismo pueden ser muchos, está claro que el denominador común es la contracción exagerada de los músculos. La toxina al igual que cuando se infiltra en cualquier otro músculo del cuerpo, interrumpe la información en la placa nerviosa, de forma que el músculo infiltrado no se contrae o se contrae más débilmente, con lo que rompemos el círculo vicioso de contracción-dolor-miedo-más contracción.

La vulvodinia es el dolor crónico vulvar, generalizado o bien localizado, que se desencadena generalmente con el contacto, en muchas ocasiones de una zona concreta que se denomina “punto gatillo”.

De causa desconocida y aun pareciendo tener en muchas ocasiones un importante componente psicológico, se sabe que físicamente existen unas terminaciones nerviosas receptoras de dolor o nociceptivas  que están constantemente emitiendo señales al cerebro comunicando al mismo la existencia de un daño que no existe. Estas terminaciones nerviosas pueden haber sido dañadas en algún proceso quirúrgico y estar englobadas en una cicatriz como en una episiotomía, o pueden comenzar a emitir señales de dolor sin haber habido ningún daño físico previo en la zona.

La toxina botulínica se emplea en el tratamiento de la vulvodinia con el fin de interrumpir las señales neuronales dolorosas.

Montserrat Albarrán Gómez - Doctoralia.es

Preguntas frecuentes

 
1¿Cuándo se notan los efectos del botox?
Los efectos de la toxina botulínica comienzan a notarse entre las 48 y 72 horas de su aplicación, alcanzando su efecto máximo a los 5-7 días.
2¿Cuántas sesiones de botox son necesarias?
Una solo sesión es suficiente para conseguir los efectos deseados.
Conviene repetir el tratamiento entre dos y tres veces al año.
 

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